Los juegos de poder son difíciles de entender porque viven en la periferia de que es “normal”. Romy es un personaje que en la vida diaria es muy poco cuestionada y a la que todo el mundo obedece, naturalmente sólo va a sentir libertad cuando lo contrario suceda.
El libro de Naief Yehya que se llama “Pornografía” justo habla de cómo en la sociedad, está mal visto querer ser un objeto del deseo; porque al objetivizarnos perdemos vida pero definitivamente hay muchísima libertad en eso. Un cachito de no saber de nosotros ¿Y qué carajos es la sexualidad sino un camino chiquito de liberación?
El meet cute de estos personajes me pareció una idea genial pero medio mal aterrizada. Lo mismo para un par de escenas. Tiene momentos muy lindos visualmente y la moraleja me parece muy linda, muy similar a “Secretary”. En el que idealmente el otro llega a un entendimiento de que el placer no es generalizado.
Pero lo que sí me encanta, es el trazo de personaje de Samuel. Uno que por el contrario de Romy, siempre le dicen qué hacer y que su necesidad es la contraria, su necesidad es la de desafiar.

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