El hype es real. Es una pieza muy bella de distintos subgéneros. Suficientemente gráfica cuando es necesario. El simbolismo del culto y la razón “lógica” de las cosas, la verdad está un poquito de mâs. Visualmente es riquísima en referencias. La amé con frenesí. Pero lo mejor de verla en el cine, fue checar cómo…
La trama se sabía desde el cartel pero, sí logra sorprender varias veces.
El hype es real. Es una pieza muy bella de distintos subgéneros. Suficientemente gráfica cuando es necesario. El simbolismo del culto y la razón “lógica” de las cosas, la verdad está un poquito de mâs.
Visualmente es riquísima en referencias. La amé con frenesí. Pero lo mejor de verla en el cine, fue checar cómo las parejas se iban desaabrazando y desagarrando las manos.
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